Historia del Presente, 31. El mayo francés de 1968

Se conoce como mayo francés o mayo de 1968 a la cadena de protestas estudiantiles, principalmente universitarias, y posteriormente sindicales, que se llevaron a cabo en Francia y, especialmente, en París durante los meses de mayo y junio de 1968.

Esta serie de protestas espontáneas fue iniciada por grupos estudiantiles contrarios a la sociedad de consumo, el capitalismo, el imperialismo, el autoritarismo, y que en general desautorizaban las organizaciones políticas y sociales de la época, como los partidos políticos, el gobierno, los sindicatos o la propia universidad. Al movimiento estudiantil inicial pronto se unieron grupos de obreros industriales, los sindicatos y el Partido Comunista Francés,1​ aunque con objetivos principalmente laborales, no plenamente coincidentes en otros aspectos con los grupos estudiantiles.

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índice

HISTORIA DEL PRESENTE 31
EXPEDIENTE
Alberto Carrillo-Linares (ed.), El Mayo francés de 1968
Gerd-Rainer Horn, El ascenso meteórico de los movimientos estudiantiles en 1968. Los contextos y las características de un fenómeno transnacional
Christian Delporte, La revolución a través de las palabras y de las imágenes. Historia del emblemático eslogan de Mayo del 68: «CRS=SS»
Sergio Rodríguez Tejada, El movimiento estudiantil en España antes de 1968
Alberto Carrillo-Linares, El Mayo francés y España: impactos culturales y consecuencias políticas
Rigas Raftopoulos, Palabras combativas. El lenguaje estudiantil en el 1968 griego
EGOHISTORIA
Entre el compromiso, la internacionalización y la historia económica. Conversación con Gabriel Tortella
DEBATE
Sergio Valero Gómez, ¿Nihil novum sub sole? En torno a la Segunda República y el Frente Popular
MISCELÁNEA
Misael Arturo López Zapico, El largo camino hacia la firma del Convenio hispano-norteamericano sobre cooperación
para la defensa de 1988: negociaciones diplomáticas y opinión publicada
José-Vidal Pelaz López, Leopoldo Calvo-Sotelo y la campaña electoral de 1982:
la soledad de un presidente
Guillermo León Cáceres, Los orígenes de Izquierda Socialista (1979-1980)
Montserrat Duch Plana, Memorias subordinadas en la Cataluña autónoma (1980-2003):  exilio y antifranquismo

Autores

Gerd-Rainer Horn. Se formó en la Universidad de Minnesota (EEUU), donde realizó el Grado en Historia para continuar sus estudios de Master y Doctorado en la Universidad de Michigan. Con posterioridad ha sido profesor en diversas Universidades en Estados Unidos (Montana, Oregon), Alemania (Kassel), Bélgica (Lovaina) e Inglaterra (Huddersfield, Warwick). Desde 2013 es investigador permanente del Centre d’histoire de Sciences Po (París), laboratorio de investigación en Historia Contemporánea adscrito a la Fundación Nacional de Ciencias Políticas, donde además imparte docencia sobre historia política. Buena parte de sus publicaciones están centradas en el siglo XX habiendo atendido a los principales fenómenos trasnacionales que definen ese siglo, articulando su trabajo en torno a tres grandes ejes: historia de los movimientos sociales, historia del catolicismo de izquierdas e historia trasnacional. Antifascismo, socialismo, Iglesia y religión, Guerra Fría, Guerra Civil española, etc. han sido algunos de los objetos de estudio. En 2004 publicó Transnational Moments of Change: Europe 1945, 1968, 1989. Además ha estudiado y publicado sobre el mítico 1968, tanto en su impacto sobre el movimiento obrero, 1968 und die Arbeiter. Studien zum ‘proletarischen Mai’ in Europa (2007), como en sus aspectos generales, The Spirit of ‘68: Rebellion in Western Europe and North America, 1956-1976 (2007).

Christian Delporte. Profesor de Historia Contemporánea en la Universidad de Versailles Saint-Quentin-en-Yvelines, ha sido Vicepresidente de dicha Universidad responsable del atrea de  Investigación y Desarrollo Científico,  así como Vicepresidente del Consejo Académico (Comisión de Investigación)  (2012-2016). Tmabién fue director del Centro de Historia Cultural de las Sociedades Contemporáneas (2005-2013). En el terreno de la investighación, ha centrado buena parte de su actividad en la Historia cultural y política, así como en la comunicación política desde una perspectiva histórica, el análisis de las imágenes y representaciones, la propaganda política,la cultura de masas, etc. materias sobre las que ha realizado numerosas aportaciones acedémicas. Es autor de varios estudios sobre el Mayo francés de 1968  así como de otros sobre la prensa, como Images et politique en France au XXè siècle (2006),  Une histoire de la séduction politique (2011), Histoire de la presse en France, de la Belle Epoque à nos jours (2016) , La communication politique: l’art de séduire pour convaincre (2017), Images et sons de mai 68, 1968-2008, (2011) (en colaboración) o “68 en héritage médiatique” (2008).

Sergio Rodríguez Tejada (Badajoz, 1972) es doctor en Geografía e Historia y licenciado en Antropología Social y Cultural. Ha impartido clases en centros públicos de enseñanza secundaria desde 1996 y, desde 2006, en la Universidad de Valencia como profesor asociado en el departamento de Història Moderna i Contemporània. Es autor de Zonas de libertad: Dictadura franquista y movimiento estudiantil en la Universidad de Valencia (1939-1975) (2009), y coautor de Discriminación de género en la negociación colectiva del País Valencià (1996), Eppure si muove: la percepción de los cambios en España (1959-1976) (2008) y Nosotros los comunistas: Memoria, identidad e historia (2010). Ha publicado también diversos artículos y reseñas en revistas especializadas, así como ponencias y comunicaciones en congresos nacionales e internacionales. Es codirector del documental independiente El macroproyecto (2014) con la cineasta Isadora Guardia, con la que ha colaborado también en otros dos films, Así en la tierra como en el cielo (2002) y La mano invisible (2003).

Alberto Carrillo-Linares. Doctor por la Universidad de Sevilla (Premio Extraordinario de Doctorado) con Subversivos y malditos en la Universidad de Sevilla (1965-1977). Ha centrado su investigación en la historia de los movimientos sociales contra la dictadura franquista. Ha realizado investigaciones en diversos centros internacionales (Holanda, Italia, Portugal, Estados Unidos, Francia) y publicado en revistas como Ayer, Historia Social, Pasado y Memoria, Hispania, etc. Desde los últimos años ha desarrollado innovadoras investigaciones sobre la música político-social española desde la guerra civil hasta la transición. En la actualidad dirige como IP el proyecto de investigación «Ortodoxias y Rebeldías. La Pluralidad de Intereses en la Convergencia Peninsular hacia Europa (1961-1986)» (ORYRE), financiado por el Gobierno de España y la Unión Europea.

Rigas Raftopoulos. Doctor en Historia y Política, su ámbito de especialización es  la historia de Grecia e Italia entre los siglos XIX y XX, con especial atención a la Dictadura de los Coroneles en Grecia (1967-1974). Sobre esta temática ha realizado diversas publicaciones. Autor de artículos en inglés, griego e italiano, entre sus últimas aportaciones se encuentra Terra ancestrale. La diaspora ellenicain Italia tra prima e seconda generazione, (2016), Gli studenti greci durante il regime dei colonnelli. Tra diritti umani violati e tensione europeista (1967-1974) (2012) o Il Sessantotto greco: il linguaggio della conflittualità nel movimento studentesco. Ha realizado estancias de investigación en la Universidad de Princeton (EEUU), gracias una beca de dicha Universidad para los estudios helénicos y trabajado también en archivos italianos. Actualmente desarrolla tareas docentes en la Universidad de Roma 3 (Italia).

Sergio Valero Gómez. Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad de Valencia y Profesor Ayudante Doctor en el Departamento de Historia Moderna y Contemporánea de dicha Universidad. Trabaja sobre el socialismo español y valenciano durante la década de 1930, especialmente sobre sus conflictos internos, sus relaciones con la democracia y sus acciones educativas, principalmente desde el ámbito local. De su producción cabría destacar los monográficos Republicanos con la Monarquía, socialistas con la República. La Federación Socialista Valenciana durante la Segunda República y la Guerra Civil (PUV, 2015) y Ni contigo ni sin ti. Socialismo y republicanismo histórico en la Valencia de los años treinta (Alfons el Magnànim, 2015), además de la edición junto a Aurora Bosch y Teresa Carnero del libro Entre la reforma y la revolución: la construcción de la democracia desde la izquierda (Comares, 2013) y de la obra en tres volúmenes, junto a Javier Navarro, València, capital de la República (1936-1937). Els perfils d’una ciutat en guerra (Ajuntament de València, 2016-2017).

Misael Arturo López Zapico. Es profesor ayudante doctor en el Departamento de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Madrid. Ha realizado estancias de investigación en SUNY New Paltz, UMASS at Amherst, University of Leeds, Universidad de Santiago de Chile,  Pontificia Universidad  Católica de Chile, UC Davis y George Washington University. Su actividad investigadora incluye la publicación de diferentes libros y artículos sobre las relaciones políticas y económicas entre España y Estados Unidos en el siglo XX, así como el estudio de temas relacionados con prensa norteamericana y propaganda durante la dictadura franquista. En la actualidad coordina el proyecto UAM-Banco Santander “De las palabras a los hechos: manifestaciones violentas del antiamericanismo desde la Guerra Fría hasta los albores de la era Trump” (2017/EEUU/10).

José-Vidal Pelaz López. Profesor Titular de Historia Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Valladolid (España). Coordinador del Máster interuniversitario “Europa y el Mundo atlántico: poder, cultura y sociedad” impartido por la UVa y la UPV/EHU. Sus líneas de investigación más destacadas son la Historia de la Comunicación y la Historia política reciente, tanto española como universal. Ha publicado una decena de libros y numerosos capítulos de libros y artículos en revistas especializadas. En la actualidad investiga sobre la etapa de gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo (1981-1982) en el marco del Proyecto que dirige: “Perfiles del centro político: proyectos y realizaciones” HAR 2016-75600-C2-2-P (AI, FEDER, UE).

Guillermo León Cáceres. Licenciado en Ciencias Políticas y en Derecho. Actualmente realiza su tesis doctoral en el Departamento de Historia Contemporánea de la Facultad de Geografía e Historia de la UNED y es miembro del Centro de Investigaciones Históricas de la Democracia Española (CIHDE), Grupo de Investigación de la UNED. Los campos de investigación sobre los que trabaja son el socialismo español durante la Transición y el periodo democrático, activismo sociopolítico en Transición y democracia, así como la Memoria de la Guerra civil. Ha coordinado el monográfico de la Revista de Estudios Extremeños «El Campo de Concentración de Castuera» (Año 2011, Tomo LXVII, Número II, Mayo-Agosto; coordinado junto a Antonio López y José Ramón González) y los libros Extremadura de 1960 a 1975 (Diputación de Badajoz, 2012; coordinado junto a José Hinojosa), El Portugal salazarista frente a la democracia (Diputación de Badajoz, 2016; coordinado junto a Antonio Muñoz y Francisco J. Rodríguez) y La reconstrucción del PSOE durante la Transición. Una perspectiva territorial (Editorial UNED, 2017;  editado junto a Abdón Mateos).

Montserrat Duch Plana. Catedrática de Historia Contemporánea en la Universitat Rovira i Virgili, es Coordinadora del Grup de Recerca Consolidat ISOCAC (Ideologies i Societat a la Catalunya contemporània) desde 2010. Ha publicado una quincena de libros, entre los más recientes: M. Duch,  X. Ferré i R. Arnabat  Sociabilitats a la Catalunya contemporània. Temps i espais en conflicte (2015) y  con Santiago Castillo Sociabilidades en la Historia (2015). Investigadora Principal del Proyecto de Investigación del Ministerio de Economia: “Los espacios y la memoria de la sociabilidad popular en la Cataluña contemporánea” (2011-2013) y “Sociabilidades: espacios de construcción de la ciudadania un Cataluña (1868-1938)” (2014-2018).  Miembro del proyecto MEFRO financiado por el proyecto Europe for citizens Programme of the European Union (2015-2017). La Historia social del siglo XX, las políticas de la memoria, los usos públicos de la historia y la historia de las mujeres son sus principales líneas de investigación.

Presentación

 

El Mayo francés de 1968 a cincuenta años vista

Hay ciertos momentos históricos de la Edad Contemporánea y el Tiempo Presente que resultan atractivos para los historiadores, periodistas, intelectuales, etc., desde el mismo momento en que se producen, como si se percibiera la estela que están llamados a dejar. Generalmente tienen que ver con las grandes movilizaciones socio-políticas: la Revolución Francesa (con especial atención a Napoleón), la Revolución Rusa o la Guerra Civil española son casos paradigmáticos. El impacto se puede medir a través de la producción bibliográfica, sea académica, ensayística o en los medios de comunicación. En estas ocasiones, el paso de tiempo no ha hecho desaparecer la preocupación de los investigadores que plantean diversas interpretaciones sobre su significación o trascendencia, o aportan nuevos datos a las tramas históricas, con novedosos enfoques, preguntas y fuentes. En su justa escala, pero eso es lo que ha ocurrido también con el icónico Mayo de 1968 y el ‘68 estudiantil en general. Sigue siendo un tema recurrente en medios de comunicación y publicidad, en libros de texto o en debates públicos.

Mayo de 1968 representa una “anomalía” en el mundo salido de la II Guerra Mundial: crítico con Occidente y el capitalismo, se equidistancia igualmente del Este y el socialismo de Estado; es un brote de los hijos satisfechos e ilustrados de la sociedad francesa. Pero también forma parte de un ciclo cultural y una ola contestataria más amplia, que a su vez se engloba dentro de los movimientos pro derechos civiles.[i] Fue la hora de los líderes estudiantiles (generalmente varones aunque ellas estaban allí), de las protestas masivas en los campus universitarios, de las contestaciones globales, del retorno a la politización activa de la juventud, de conflictos generacionales y contraculturales. Lo personal y lo político eran indisociables. Y todo esto se registró a lo largo del tiempo y del espacio. Antes que París, estuvo Berkeley y el Free Speech Movement (FSM); después, México y la matanza de Tlatelolco.[ii] Y en las dictaduras ibéricas, la contestación universitaria existía desde mucho tiempo antes y se mantuvo con posterioridad.[iii] Sólo en 1968 y 1969 se vivieron sacudidas estudiantiles serias en más de medio centenar de países.[iv] De algún modo, aquel fenómeno hermanaba a los estudiantes de todo el planeta intercomunicados a través de los mass media y otorgándoles un protagonismo desconocido hasta la fecha. Se trataba de una nueva cultura global, llamada a sustituir viejas concepciones decimonónicas.[v] 1968 fue su símbolo.[vi]

Desde esta perspectiva, Mayo de 1968 es un episodio más en la lucha universitaria de los “sestenta”. Pero no cualquier episodio: ocurría en plena Europa, en uno de los países más poblados, referente indiscutible de las virtudes del sistema demoliberal, en una etapa de crecimiento económico, provocó una crisis política de Estado… Barricadas en París es, desde la Revolución Francesa, sinónimo de interés mediático. 1848 ó 1870 así lo confirmaron.

La espectacularidad de los acontecimientos franceses del año 1968, con profusas imágenes incendiarias, barricadas, ocupaciones de edificios públicos, choques con la policía, elocuencia e imaginación retórica, creatividad artística, llamamientos masivos del presidente de la República Charles De Gaulle, sustitución del primer ministro George Pompidou etc. eran elementos más que suficientes para que se convirtiera en un “éxito de taquilla” inmediato. Y de ahí a mito apenas pasaron unas horas. Era lógica su capacidad de seducción e influencia. Inmediatamente se diseccionaron los hechos, minuto a  minuto; se dibujó la crisis universitaria primera; se ahondó en la fractura social y se radiografió la crisis política siguiente. En poco tiempo parecía saberse todo lo que entonces se consideraba fundamental del asunto. Se sabe mucho, efectivamente, y hay mucho escrito y publicado; ahora toca saber diferente.

50 años son una conmemoración óptima para reflexionar, sin dejar de aportar nuevas ideas o datos. Así, el dossier refleja los avances realizados en las investigaciones desde los últimos años. A diferencia del sistema archivístico español, en el francés (como el portugués) es fácil consultar los archivos de la Policía para estudiar el Tiempo Presente, lo que permitió desde hace años conocer mejor su pasado. En el postmodernismo no se ha renunciado a la información archivística, si bien es cierto se han ampliado los objetos de estudio y los recursos con los que se trabaja. Como suele ocurrir, en realidad no hay una sustitución de paradigmas historiográficos sin  más: los enfoques más clásicos cohabitan con los más modernos, cada uno arrojando luz con diferente foco. Esto es lo que refleja el dossier, donde varios historiadores, todos especialistas en sus respectivas áreas, se acercan a Mayo de 1968 o al ‘68 en general, en sentido amplio, con propuestas siempre complementarias.g

El trabajo de Christian Delporte es una excelente muestra del tipo de historia que se escribe hoy, más atenta a las cuestiones relacionadas con la construcción del discurso y la elaboración de las representaciones, con el análisis de los significados. A través del estudio de uno de los eslóganes más repetidos, «CRS = SS», se evalúa la importancia de las representaciones en el movimiento estudiantil de mayo de 1968, subrayándose la relevancia de la imagen más allá de los contenidos de los discursos o de los hechos acontecidos. El uso de la imagen del policía de la CRS cargando con su porra, su casco y escudo es inseparable del mayo de 1968. Tal fue su impacto en la cultura simbólica que su empleo se popularizará desde entonces, pese a que la imagen no había nacido en 1968 ni era muy rigurosa con los “hechos acaecidos”; su empleo en medios publicitarios recientes alude a la repercusión social que sigue teniendo la representación gráfica y el eslogan. Es un lugar común referirse a la importancia de la actividad creativa durante el Mayo del 68, especialmente a través de la cartelería, la creación artística, fílmica o la música, cuestiones todas ellas a la que el cine o la literatura le han prestado atención.[vii]

Significativamente, también el trabajo de Rigas Raftopoulos se interesa por el papel del lenguaje y la representación, en esta ocasión para conocer el caso griego durante la dictadura de los Coroneles por medio de los carteles, considerados una forma peculiar de la comunicación estudiantil. Aunque Grecia tiene un 1968 particular, muchos elementos de referencia son idénticos a los de los países vecinos. Especial importancia tuvieron, en este caso, las conexiones con Italia debido al exilio o la emigración de muchos helénicos al país alpino.

Numerosas de las preocupaciones de los estudiantes universitarios más inquietos eran compartidas por sus compañeros de otros países; existía una atmósfera de valores postmateriales (y políticos) que embriagaban a los activistas y con los que se identificaba la generación.[viii] Estos valores morales antitéticos hicieron de argamasa de la acción social: antiautoritarismo, anticolonialismo, antiburocratismo, anticapitalismo, liberación individual, etc. Por eso son temas que aparecen con independencia del país y que unen con un hilo invisible las diferentes expresiones de la cultura de la protesta de aquellos años. Este es el marco exacto en el que se insertan los núcleos más comprometidos; y fueron los que elaboraron los discursos, confeccionaron revistas, carteles y eslóganes. No hubo conspiración mundial de estudiantes: lo que hubo fue una cultura transnacional compartida y unos actores dispuestos a actuar.[ix]

Se hacía imprescindible, por lo tanto, un trabajo de carácter general para encuadrar de manera correcta la cuestión específica del “Mayo”. El texto de Gerd-Rainer Horn retrata claramente la complejidad de las bases intelectuales sobre las que anduvo el movimiento estudiantil mundial en 1968, que se situaba en la esfera de la nueva izquierda.[x] Se trata de un trabajo necesario para ubicar en su lugar preciso el fenómeno mundial con el que se asocia el simbólico año, como otrora 1848. Se trató, en palabras del autor, de un «‘momento transnacional de cambio’ muy inusual, si no único».

Para estudiar el caso español y determinar el influjo que el mayo francés pudiera haber tenido, se establece en primer lugar un cuadro muy preciso que reconstruye la historia inmediata del movimiento estudiantil español. Sergio Rodríguez Tejada demuestra lo avanzado que se encontraban los universitarios en términos políticos (organización y cultura). Los discursos revolucionarios antecedieron a la primavera francesa, que tampoco pasó desapercibida en España, aunque en este caso existían elementos locales específicos que explicaban la revuelta desde años atrás. Pese a ello, las protestas en el país galo (estilos, retóricas, imaginarios) prendieron también en la vanguardia estudiantil española. En esta última cuestión se centra mi texto sobre los impactos culturales y las consecuencias políticas que tuvieron los repetidos acontecimientos: se concreta la recepción y estudia una de las acciones simbólicas de aquellos días, la ocupación del Colegio de España en París durante el mes de mayo y sus consecuencias. Como colofón a esta influencia, en los meses posteriores al verano del 68, en España se popularizaron los “juicios críticos”, se incrementó la radicalidad en los discursos y en las acciones, etc. Un testigo de lujo, como Mariano Peset, recordaba aquella coyuntura:

«Pero en estos últimos años la lucha cambió de sentido, el sindicato libre empieza a debilitarse: la última reunión preparatoria del congreso sindical fue en Sevilla –febrero de 1968. La fuerte represión de la dictadura hacía imposible el sindicato democrático […]. No fueron ajenos el mayo francés –la primavera de Praga o Tlatelolco-, y otros movimientos europeos de izquierdas que querían un cambio más radical en la sociedad, aunque no precisen bien la meta o se tiñan de utopía… Los estudiantes, en sus variadas y generosas propuestas, quieran una profunda transformación social de la dictadura. Grupos anteriores o nuevos van a romper la estrategia unitaria sindical. El partido comunista, que había sido elemento esencial en la lucha escolar por un sindicato libre, sufre el desgajamiento en numerosos grupos menores, más radicales: trotskistas, maoístas, pro cubanos – [y] por su lado [los] anarquistas. […] Los planteamientos ya no se limitan a la Universidad, sino son más radicales y amplios».[xi]

 

Verdaderamente se puede decir que a partir de 1968 se iniciaba una nueva fase en la historia del movimiento estudiantil antifranquista, la de la atomización: en ella la descomposición del Sindicato Democrático, la represión franquista y las influencias internacionales dieron lugar a un panorama completamente desconocido hasta la fecha, que abría el camino, tortuoso, incierto e indirecto, hacia el final de la dictadura y los inicios de la democracia.[xii]

Siempre habrá debate sobre la aportación del movimiento estudiantil en los sesenta, más allá del aquel u otro caso concreto. Pienso que, al margen de las conquistas específicas, la función del movimiento estudiantil ha sido la de crear unos espacios de reflexión y participación; fueron escuelas de democracia, con todas las limitaciones que se quiera. Educaron a toda una generación en la normalización de conceptos políticos, de prácticas democráticas a nivel de base; dilataron los estrechos horizontes que suelen presentar las Universidades en algunos momentos de la historia.[xiii] Estas variables culturales y de prácticas de participación cívica son uno de los objetivos del Proyecto Ortodoxias y rebeldías. La pluralidad de intereses en la convergencia peninsular hacia Europa (1961-1986) (ORYRE), del Ministerio de Economía y Competitividad. (HAR2015-65909-R) que pretende clarificar las bases sociales y culturales de actual sistema de convivencia política a escala europea. El presente monográfico es una iniciativa de dicho proyecto ORYRE.

Alberto Carrillo-Linares (Ed.)

Universidad de Sevilla

Se conoce como mayo francés o mayo de 1968 a la cadena de protestas estudiantiles, principalmente universitarias, y posteriormente sindicales, que se llevaron a cabo en Francia y, especialmente, en París durante los meses de mayo y junio de 1968.

Esta serie de protestas espontáneas fue iniciada por grupos estudiantiles contrarios a la sociedad de consumo, el capitalismo, el imperialismo, el autoritarismo, y que en general desautorizaban las organizaciones políticas y sociales de la época, como los partidos políticos, el gobierno, los sindicatos o la propia universidad. Al movimiento estudiantil inicial pronto se unieron grupos de obreros industriales, los sindicatos y el Partido Comunista Francés,1​ aunque con objetivos principalmente laborales, no plenamente coincidentes en otros aspectos con los grupos estudiantiles. Ambos movimientos dieron como resultado la mayor revuelta estudiantil y la mayor huelga general de la historia de Francia, y posiblemente de Europa occidental, secundada por más de nueve millones de trabajadores.2​ El movimiento estudiantil tuvo influencias del movimiento hippie que se extendía entonces.

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